Carmen Cantú Ochoa

"Una mañana me llamaron de Fundación Cimab para invitarme a un grupo de apoyo emocional y pensando que sería muy importante para mí, decidí acudir. Después de varios meses me invitaron también a ser voluntaria y no lo pensé, inmediatamente dije que sí y desde entonces he conocido mujeres maravillosas ¡Grandes guerreras!"

Soy Carmen Cantú Ochoa, tengo 55 años y tres hijas maravillosas: Leonor, Cecilia y Patricia. Una mañana al levantarme me sentí una bola en mi seno y me asuste, pero como nos pasa a la mayoría de las mujeres, no fui al médico inmediatamente sino que pasaron dos o tres semanas hasta que al fin me decidí a acudir.

Mientras me realizaban un ultrasonido la doctora me dijo: “No te asustes esto es benigno y está encapsulado”. Entonces me mandó con el médico especialista y después de examinarme me pido realizar una biopsia debido a las características de la bolita que palpaba.

Acudí con mi esposo por los resultados y ¡Sorpresa! ¡Me diagnostican cáncer de mama! y además me dijeron que probablemente estaba en etapa terminal. Afortunadamente en ese momento mi esposo estaba conmigo y desde ese momento hasta ahora siempre fue un gran apoyo en este proceso al igual que lo fueron mis hijas.

Una mañana me llamaron de Fundación Cimab para invitarme a un grupo de apoyo emocional y pensando que sería muy importante para mí decidí acudir. Después de varios meses me invitaron también a ser voluntaria y no lo pensé, inmediatamente dije que sí y desde entonces he conocido mujeres maravillosas ¡Grandes guerreras!

 Cuando estás en este proceso piensas que eres la única a la que le sucede y no es así. Gracias a Dios, a su apoyo y a que todas nos hemos convertido en una gran familia es que tenemos fuerza para salir adelante. Si conoces a alguien o estás pasando por este proceso recuerda no estás sola y acude a Fundación Cimab.







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