Adriana Pérez

"Hoy pongo más atención a los pequeños regalos que todos los días recibo, los valoro, aprecio y agradezco. Cuido mi cuerpo."

Yo no “me sentí una bolita” como es lo más común. A los 51 años, mi diagnóstico fue resultado de la visita anual al médico y de realizarme mis estudios. “Quiero vivir”, fue la frase que le dije al doctor cuando me dio el resultado de la biopsia. Inicié entonces un camino largo y difícil: cirugía, quimioterapia y radiación incluyendo los efectos secundarios que acompañan estos tratamientos y la infinidad de sentimientos que nos afloran en esos momentos, pero una buena actitud y sentido del humor me ayudaron en mi recuperación. Esa es la parte difícil que ya pasó, no así, todas las bendiciones y aprendizajes que acumulé durante este recorrido y que me transformaron en un mejor ser humano. El cáncer es un gran maestro. Hoy pongo más atención a los pequeños regalos que todos los días recibo, los valoro, aprecio y agradezco. Cuido mi cuerpo. Deje de cargar cosas innecesarias. Disfruto más la vida, a mi familia y amigos. Soy feliz viviendo en el aquí y en el ahora con lo que tengo y con lo que soy. Este 2013 cumplo 5 años de que me diagnosticaron cáncer de mama y 56 felices años de ¡vivir!







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